Yalo Sapo, contra la homofobia

Queremos pedir disculpas abierta y honestamente a todas aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por la frase empleada en uno de nuestros carteles.

Vaya por delante nuestra intención de retirar de todo espacio público cualquier cartel que contenga dicha frase.

Nos sentimos en la obligación de explicar el sentido de dicho cartel, de la campaña, el proyecto en el que está enmarcada,  y la motivación para elegir tal frase.

La Campaña

La campaña se desarrolla fundamentalmente en Internet, en www.yalosapo.es, creando una red social en torno al personaje Yalo Sapo, que con su ‘croar’ mitos y estereotipos de género sobre el hombre y la masculinidad nos permite visualizar cuan normalizados están, aún hoy, en pleno siglo XXI.

La campaña pretende transitar de mensajes fáciles a una reflexión más profunda. Pretende atraer a un público habitualmente no familiarizado con campañas de esta naturaleza. Se trata de mensajes recurrentes, poco malintencionados en apariencia, aceptados comúnmente en el ideario colectivo y en la cultura popular, que a menudo encierran valores arraigados socialmente, y permiten socializar unas relaciones desiguales de género, que someten a las mujeres y que discriminan a quienes no se identifican con ciertos estereotipos de género.

El personaje (Yalo Sapo):

Todos los hombres tenemos uno o vario sapos dentro que  nos llevan a pensar, decir o hacer cosas que son reflejo de una socialización de género, de unos valores heteropatriarcales dominantes. El sapo representa a ese personaje que aunque “ya lo sabe” (ya sabe que no es políticamente correcto, y convive en una sociedad que “tímidamente” visualiza la problemática que emana de una masculinidad hegemónica) sigue reproduciendo tales comentarios, gestos, bromas, conductas, etc.

De ahí viene su nombre “Yalo Sapo”.

Su mensaje es a veces frívolo y soez, no muy elaborado, que pone el acento y comparte en las redes sociales contenidos que sirven para crear un diálogo en torno a los temas que se abordan en el proyecto.

El proyecto.

‘Masculinidades para la Igualdad’ contempla actividades en las que se aborda la masculinidad en primera persona, cómo nos afecta y condiciona el modelo tradicional de hombre, cómo vivimos la afectividad y los cuidados, o cómo asumimos el trabajo doméstico. El proyecto está dirigido prioritariamente a jóvenes y adolescentes, con especial incidencia en varones, con los que se desarrolla varios tipos de acciones.

Dicho todo esto, y teniendo en cuenta que, al margen del propósito de la campaña y de su impacto, el mensaje ha ofendido a personas y colectivos, lo hemos retirado de nuestra web.

Motivos para la elección del mensaje:

  • Mensaje provocador, homófono, que llama la atención del espectador/a y que pone de manifiesto una actitud generalizada, que estereotipa, prejuzga y discrimina a lo diverso. En el mismo cartel aparece el nombre de la campaña (“Masculinidades para la Igualdad”) y un código QR además de la Web.  La contradicción entre ambos mensajes (el enunciado por Yalo Sapo y el nombre de la Campaña) lleva a poner atención. Se trata de una frase empleada comúnmente, nada habitual en un cartel sobre “Igualdad”, y puesta en el punto de mira.
  • El mensaje encierra muchas de las temáticas que aborda el proyecto: homofobia, “masculinidad hegemónica”, socialización e identidad de género, prejuicios, estereotipos y discriminación, etc.
  • El mensaje es aceptado socialmente pero, en la mayoría de los casos sin el análisis necesario por parte de la sociedad. Se interioriza por formar parte de la cultura popular.

Éste y el resto de los mensajes empleados en la campaña cumplen el mismo propósito:

  • “Si me quieres no te pongas eso”. Control, acoso, y otras formas aceptadas socialmente de violencia de género.
  • “El amor dura mientras dura dura”. Exigencias en torno a una sexualidad y un universo afectivo masculinos distorsionados, y que someten a hombres a sentir y hacer en función de lo que se espera de ellos (por el hecho de ser “hombres”).

En 2013 se emplearon otros mensajes con el mismo propósito, varios de los cuales permanecieron durante todo el año en calles y marquesinas de las paradas de autobús de Albacete:

  • “¿Que te diga algo con amor? amortiguador”. Refleja los estereotipos acerca la afectividad masculina, de la ausencia de implicación emocional de los hombres en las relaciones afectivas.
  • “El amor es para los que no saben ligar”. Representa el el juego del amor como herramienta de seducción al servicio de las supuestas necesidades sexuales del hombre.
  • “¿A qué cursos dices que va el chiquillo?”. Manifiesta la supuesta falta de implicación de los hombres en los trabajos domésticos y de cuidados.

GRACIAS A TODAS AQUELLAS PERSONAS QUE LUCHÁIS INDIVIDUAL Y COLECTIVAMENTE CONTRA LA HOMOFOBIA.