La violencia aplaudida

sfermin2

 

Fiestas  y agresiones sexuales

Hay celebraciones en las que la violencia sexual, manifestada entre otras formas con agresiones masivas a mujeres, se ha convertido en un hecho habitual, casi inevitable. A menudo se apela a la combinación de alcohol, drogas, desinhibición… aunque sobre todo tiene mucho más que ver con una objetivación de la mujer (mirar, tratar y considerar a una persona como un objeto usado únicamente para el placer).

Ayer fueron detenidos 5 hombres por la presunta violación a una mujer durante la celebración de los Sanfermines. No obstante, muy probablemente no fue el único, y seguro que no será el último episodio que se dé en  estas fiestas, ya que la mayoría de estas violencias no son denunciadas.

Cuando pensamos en una agresión sexual, a menudo suponemos que se trata de desconocidos que te asaltan en un callejón, pero la realidad es que más de 1/3 de las violaciones se producen por conocidos.

Hay básicamente tres tipos de agresiones, aquellas realizadas por asalto de una persona
desconocida
, que representan la mayoría de los casos denunciados (lo cual no quiere decir que sean los que más se producen), la agresión sexual por un conocido reciente (que se denuncia en menor proporción, por temor de la víctima a escuchar mensajes de desaprobación y a que no tenga ninguna utilidad), y agresión por una persona allegada (que a menudo, al no denunciarse suele dar lugar a una agresión reiterada).

Toda una maquinaria se activa para justificar el acto de la violación, ssfermin1obre todo en contextos festivos donde pareciera que cada vez se aceptan más este tipo de actos. El alcohol y las drogas son uno de los principales argumentos, una vez más exculpando a quienes por decisión propia ejercen la violencia, o a quienes por incapacidad de decidir son víctimas de ella. Otro es el de la aceptación o la connivencia de la propia víctima, muchas veces llevada por una presión colectiva, como si fuera lo que se esperara de ella.

Una situación en la que una mujer es sometida, cosificada, convertida en un objeto de contemplación y deseo sexual, sin ninguna atención a su integridad o su dignidad, no solo la agrede a ella de una forma más o menos explícita, sino que legitima un comportamiento, y es que lo más preocupante es que en contextos como estas celebraciones masivas, se acepta y en algunos casos se incentiva, este tipo de actos.

Afortunadamente muchas personas se han mostrado contundentes en su repulsa a este tipo de actos, y ha salido a la calle durante la tarde de ayer a denunciarlos y a poner en alerta a la sociedad sobre ellos. Muchas de las personas asistentes han llevado el símbolo que refleja el rechazo a las agresiones sexistas en sanfermines, una mano roja extendida con el lema ‘No es no’.

sfermin3