Hombres y amor romántico. Historias de cuento

post-hombres-y-amor-romanticoDe más está decir que somos seres afectivos, que de entre las 5 emociones que compartimos con los mamíferos superiores el afecto es una de las grandes conquistas del ser humano. Pues bien, por el hecho de nacer hombres debemos mutilar hasta la práctica inexpresividad nuestra comunicación afectiva.

A este llamado analfabetismo emocional se le suma una visión distorsionada del amor, o de las relaciones afectivas. En el amor romántico, donde se privilegia la relación heterosexual y monógama el hombre adquiere un papel activo, valeroso, que se debate entre la mujer buena, la hacendosa, gentil y delicada y la mujer mala, libre, inteligente, activa…

El amor debe darse entre 2 personas de género opuesto, según una especie de modelo canónico. La prostitución y adulterio complementan el modelo.

El hombre debe representar el papel de valiente y apuesto caballero, un poco infantil y desenfadado, con el poder de elegir, con capacidad de hacer, el conquistador, capaz de superar toda vicisitud por el amor de su amada…

Se da el “emborrachamiento del enamorado”, donde serotonina, dopamina, adrenalina y endorfinas  se adueñan del sujeto y se alimentan de relatos y leyendas, con una fuerte respuesta fisiológica.

Este tipo de amor, reflejado en la literatura, el cine, la música, etc. es una expresión edulcorada del amor patriarcal (caracterizado por el control, el poder del hombre).

Se continúan rescatando historias de cuento:

  • Pretty Woman=Cenicienta
  • Dirty Dancing o Casablanca=Patito Feo
  • Otros cuentos de princesas…

El enamoramiento se asocia a  desastres naturales, tsunamis, tempestades, volcanes o terremotos…

Cuando te enamoras sientes que todo cobra sentido. Se da una fuerte activación fisiológica, cambios de conducta…idealización (mitificamos a la persona amada), o estado de imbecilidad transitoria. Y con ello, justificados por el patriarcado, la posesividad, exclusividad (propiedad privada), egoísmo, miedo a la soledad, miedo al abandono, apego.

El desamor también es pura épica, nos cuesta admitir el “nunca más” pero nos encanta el “para siempre”.

No obstante, el AMOR se ha construido a partir de “atributos femeninos”, y de ahí que en el proceso de socialización de la masculinidad no pocos hombres tienden a posicionarse en contra de éste.

Finalmente nos enfrentamos al amor con muchas contradicciones, entre aquello que sentimos, las emociones que expresamos, aquellas que no somos capaces de expresar, lo que nos cuentan las historias de amor y lo que se espera de nosotros como hombres.

Una masculinidad afectiva e igualitaria contribuye a liberarnos de muchas de las ataduras del laberinto de las relaciones afectivas.

Yo, Yalo Sapo.