Del sexo a la sexualidad

“La sexualidad humana es una construcción simbólica inventada por la inteligencia creadora a partir de un hecho biológico, el sexo” (José Antonio Marina).

 

El sexo animal es instintivo, adictivo y pulsional, y está por encima incluso del instinto de supervivencia. El sexo animal es innatouniversal (los Mecanismos Innatos de Desencadenamiento -MID- rigen las conductas de cópula de todas las especies mamíferas y primates, formando el conjunto de ellas la denominada pulsión copulatoria)  e inmodificable (introducción de pene en vagina, frotamiento y eyaculación del macho).

 

Por otra parte la sexualidad humana parte de la inteligencia creadora y de la sublimación de la faceta meramente reproductiva del sexo animal. Partiendo del bipedismo, el cual genera cambios profundos especialmente en las mujeres, de tipo biológico, y una adaptación por necesidad de los hombres a dichos cambios, la mujer adquiere la capacidad multiorgásmica, con lo que amplía su repertorio sexual y pasa a la sexualidad con fines de placer (función sexual), desde la reproducción (función reproductora).

 

La pulsión sexual de los primeros hombres se ve respondida con celeridad gracias a la violación, que da lugar a la hiper reproducción. Por mera supervivencia, se van gestando  matriarcados que introducen normas y convenciones entre los miembros de los grupos sociales, que obligan a los hombres a asumir la inconveniencia de la violación como principal recurso de respuesta a la excitación y a la necesidad de obtener placer rápido.

 

Se han dado 3 fases en la historia de la Humanidad en que la Cultura de género ha ido mutando para adaptarse a los tiempos y permitir a los hombres perdurar en su relación de poder sexual. Actualmente, conviven todas ellas en diferentes grupos sociales o incluso en diferentes facetas y etapas personales de un mismo individuo.

 

Nos encontramos hoy en una nueva fase asociada a la sociedad de la información y de la Web, y en la que se está gestando un nuevo perfil de ciber-ciudadano (hombre), fundamentalmente afincado en sociedades acomodadas, de familias de clase media o alta, y de edades dispares, cuya vinculación, en ocasiones a tiempo casi completo, a la informática y la Web, le está generando serias carencias emocionales, dificultades de socialización y en las habilidades comunicativas, personas que crean su identidad de una forma virtual y voluntaria, y que refugiada en el más profundo anonimato desata anhelos entorno a lo prohibido, entendiendo por esto lo moral y religiosamente prohibido, y regresa a los parámetros de masculinidad dominante. 

 

Te invito a que compares las diferencias entre el sexo real y el sexo pornográfico, con este video donde se ilustra con verduras y hortalizas: http://yalosapo.com/v8vo (existe una restricción de edad para visualizarlo y tienes disponibles subtítulos en castellano)