10 claves para detectar la violencia de género en tu entorno

L@s jóvenes se enfrentan a la violencia de género como mínimo con la misma frecuencia intensidad que l@s adult@s.

De hecho, nos encontramos actualmente en una situación donde conviven grandes esfuerzos por promover la igualdad de género entre l@s jóvenes con actitudes y conductas muy preocupantes.

Pero muchas veces se desconoce que se está siendo víctima o responsable de violencia contra otras personas por razón de género. Por eso antes de nada daremos una breve explicación acerca de los  tipos de violencia de género que existen:

Violencia física:

Cualquier conducta que implique el uso deliberado de la fuerza contra el cuerpo de la mujer, con intención de ocasionar lesión física, daño o dolor.

Son manifestaciones de esta violencia: empujones, bofetadas, puñetazos, patadas, golpes, arañazos, punzamientos, mordeduras, quemaduras, etc., pudiendo llegar a producir hematomas, fracturas, heridas, cortes, rotura de tímpano, lesiones de órganos internos y/o lesiones irreversibles.

Malos tratos psicológicos:

Cualquier conducta que atente contra la integridad psíquica y emocional de la mujer.

Son manifestaciones de este tipo de violencia: amenazas, insultos, humillaciones o vejaciones, exigencia de obediencia o sumisión, aislamiento social, culpabilización, privación o limitación de libertad, el chantaje emocional, el rechazo, el abandono. El maltrato psicológico humilla, amenaza, descalifica, ridiculiza, anula la autoestima y la tendencia natural a la defensión, por lo que las mujeres víctimas de violencia psíquica son víctimas fáciles de la violencia física o sexual.

Malos tratos económicos:

Cualquier conducta que incluye la privación intencionada y no justificada legalmente de recursos para el bienestar de la mujer y de sus hijos e hijas o la discriminación en la disposición de los recursos compartidos en el ámbito familiar, en la convivencia de pareja o en las relaciones posteriores a la ruptura de la misma.

Son manifestaciones de este tipo de conducta: no dar a la mujer el suficiente dinero, administrar los recursos económicos sin consultar ni dar cuentas a la mujer, administrar o disponer del dinero que ella gana impidiéndola acceder de manera directa a sus propios recursos, descalificar a la mujer como administradora del dinero, etc.

Malos tratos sociales:

Cualquier conducta que implique humillación, ridiculización, descalificación y burla en público. El agresor se muestra descortés con las amistades y/o familiares de la mujer, seduce a otras mujeres en su presencia etc.

Malos tratos ambientales:

Cualquier conducta consistente en romper, golpear objetos, tirar cosas que pertenecen a la mujer, destrozar enseres.

 


Cómo se alimentan y reproducen:

Estereotipos que diferencian a chicos y a chicas. En conjunto, las respuestas atribuyen a las chicas calificativos como «sensibles, tiernas, responsables, trabajadoras y preocupadas por la imagen». Por el contrario, a los chicos se les define como «dinámicos, activos, autónomos, emprendedores, posesivos y superficiales».

Hay argumentos que favorecen la violencia, los más comunes son:

  • Las mujeres son inferiores y deben obedecer a los hombres
  • Las tareas domésticas y los hijos “son cosas de mujeres”
  • La mujer debe seguir al marido, aunque tenga que renunciar a sus proyectos
  • Lo más importante en la vida de una mujer es casarse

Escenarios (amigos/as, familia, pareja)

Ejemplos

La violencia psicológica, la más frecuente dentro de las parejas jóvenes, se puede clasificar en tres subtipos: agresión verbal, comportamientos dominantes y comportamientos celosos. En un estudio elaborado por Muñoz-Rivas, “se encontraron porcentajes de hasta el 80% para algunos tipos de agresión verbal (gritar e insultar y decir algo para enfadar o molestar a la pareja); un 40% de comportamientos dominantes (por ejemplo, amenazar con terminar la relación cuando no se está de acuerdo con los deseos de la pareja) y un 65% de actitudes celosas

Violencia física. Aproximadamente un 4,6% de los chicos y el 2% de las chicas han agredido físicamente de forma severa a sus parejas. Otra investigación, de Sánchez, Ortega-Rivera, Ortega y Viejo (2008) indica que el 48% de ellos y el 55% de ellas declara haber ejercido violencia física de algún tipo hacia su pareja.

Aquí van 10 signos que nos pueden servir para sospechar si nuestra amiga está sufriendo violencia de género o si nuestro amigo está ejerciéndola:

  1. Actitud temerosa, triste, deprimida de tu amiga. Comentarios del tipo “Que no se entere mi pareja” pueden hacernos saltar la alarma.

  2. Actitud dominante sobre la mujer, amenazas, agresión verbal (insultos, gritos), “tú cállate” “no dices más que tonterías” son comentarios que pueden ser la antesala u ocultar otras formas e violencia.

  3. No permitir gestionar su propio dinero a su pareja, no dar a la mujer el suficiente dinero, administrar los recursos económicos sin consultar ni dar cuentas, administrar o disponer del dinero que ella gana impidiéndole acceder de manera directa a sus propios recursos.

  4. Descalificar a la mujer como administradora del dinero, etc.

  5. Bromas, burlas y comentarios que pongan en evidencia a la chica.

  6. Seducir a otras mujeres en presencia de su pareja.

  7. Control sobre sus acciones cotidianas, uso del teléfono, conversaciones con otros chicos…

  8. Acoso. Cantidad inusual de llamadas, wassapps, plantarse a deshoras en su casa, buscarla permanentemente…

  9. Actitud destructiva hacia objetos y propiedades de la pareja.

  10. Hematomas, heridas o signos de violencia

En cualquier caso, si tienes la más pequeña sospecha, indaga, busca un momento de discreción y pregunta a tu amiga.